Como existen políticos serios, existen los corruptos y gracias a ellos es que las personas no quieren votar en las elecciones.
Desde que tengo uso de razón, cuando era muy joven uno de mis hobbies era jugar un video juego modelo ATARI 2600, desde esa época siempre he visto como las personas hacen “Comandos de campaña” para de esta manera motivar a las personas de cada sector o barrio a que voten.
Cada año pasaba y veía cuando llegaban las elecciones, aunque muy muchacho, que las personas perdían el deseo o interés de ejercer el sufragio. Un derecho que consta en la carta magna de la República Dominicana, el derecho al voto que todo dominicano con orgullo después de alcanzar la mayoría de edad tiene.
Por su patria el deber es levantarse orgulloso a votar.
El tiempo pasaba. El vacío y las dudas del pueblo lo fueron desencantando y llegué a la conclusión que no todos somos masoquistas.
Nos cansamos también de las falsas promesas que nos dan. Que votando no mantienen a su familia, las mayorías de políticos cuando necesitan a la clase pobre, la que realmente les da el triunfo, van a su barrio, le abrasan sin importar en el estado que se encuentre esa persona, porque en los barrios pobres de la ciudad aparece de todo, ellos solo quieren su voto.
A un político le pregunté: ¿Es difícil llegar a ganarse un sector de clase bien pobre? y me dijo “que es muy difícil porque a veces tienes que abrasar y darle la mano a gente que tal vez ni sean bañado”.
Entonces llegué a la conclusión que un político y un vampiro se van pareciendo, tienen dos caras una para el día que la esconden porque no lo pueden coger y la de la noche para chuparnos las sangre al pueblo dominicano.
¡Cuantas muertes en yola! , la crisis económica del país nunca ha cambiado. El combustible es como la fecha del periódico que todos los días cambia.
Siempre he tenido mi punto de vista crítico que no me lo quita nadie. Me duele ver como unas personas por unos centavitos que le daba un distribuidor de unos de los comandos de campaña, encargados para comprar votos se levantaban temprano a votar o a meter una boleta en blanco y yo decía “tan en mala está mi país, ya la política se ha convertido en un negocio. Solo se busca el beneficio personal o el pasajero o sea, con doscientos pesos y una cerveza hacen campaña y dan su voto.”
Tu dignidad no tiene precio, tu vida no tiene precio, tu voto menos. Aprende a no ser uno más y este 16 de mayo has la diferencia para que tu país siga progresando porque el cuenta contigo.

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